Quienes somos los mas pendejos??????????....Elija usted!!!!!!!!
1- Cuando la luz del semaforo esta en rojo, me quedo esperando que cambie a verde mientras los demas pasan y me bocean palabras que no logro entender.........
2- Cuando viene alguien en via contraria o se mete mal en el transito le cedo el paso.
3- Los Amet me paran para chequear la revista del carro, mientras que a los otros carros destartalados que me pasan por el lado no le dicen nada.
martes, 7 de agosto de 2007
jueves, 2 de agosto de 2007
HISTORIA DE 2 PENDEJOS
Recordé que tenia que hacer una llamada telefónica. Encontré el numero y lo marque. "Hola, habla Francisco, podría hablar con Andrea"
Me contesto un malgeniado. "Equivocado" "pendejo" y me colgaron el teléfono. Había sido un día terrible y encima me contesto un grosero. Mire en mi agenda y note que había escrito mal el teléfono de Andrea. Ella era 5984-2211 y yo había anotado 5984-1122. Mientras hablaba con Andrea, observe el numero equivocado que tenia anotado y donde me habían "pendejeado". Al colgar, tome el teléfono, marque el numero equivocado y la misma persona contesto, le dije:
"Eres un Pendejo" y colgué.
Al terminar de decirle eso, escribí junto a su numero telefónico la palabra "PENDEJO" y cerré mi agenda. Cada vez que tenia un día difícil, abría mi agenda, buscaba el teléfono y le llamaba al susodicho. El contestaba y yo le decía "Eres un Pendejo". Esto me hacia sentirme mucho mejor.
Al cabo de unos meses, la compañía de Teléfonos introdujo el Servicio de Identificación de Llamadas, en algunos teléfonos. Esto me limitaba y deje de llamar. Una ocasión tuve un día de esos realmente malos. Agarre el teléfono, marque su numero telefónico y escuche su voz diciendo "Bueno?" . Me cambie de identidad y dije:
"Buenas tardes, le llamo de la Compañía de Teléfonos para saber si ya tiene usted identificador de Llamadas o si quiere contratarlo.
El siempre malgeniado me contesto: "No me interesa" y me colgó de nuevo.
Rápidamente lo llame de nuevo y le dije "Es porque eres un pendejo".
Pero este relato no es sobre un pendejo, sino sobre dos. Y esto cada vez se pone mejor!!
Justo el día de esa ultima llamada, estaba en un centro comercial esperando a que una señora de edad dejara libre el único sitio para estacionarme. El lugar estaba repleto. La viejita se tomaba todo el tiempo del mundo. Yo estaba desesperado pero me controlaba, por respeto a la edad y porque sabia que no había un solo lugar disponible. La anciana comenzó a retroceder muy lentamente.
Yo esperaba con las luces intermitentes prendidas, incluso retrocedí mi carro un poco para darle a la viejita todo el espacio que necesitaba y por fin estacionarme. Cuando de repente, apareció un Jetta Negro en sentido contrario y simplemente Se estaciono en el lugar que había dejado la viejita.
Comencé a tocar el claxon como desesperado y a gritar: "No puede hacer eso, que le pasa, Yo estaba aquí primero!". El tipo del Jetta simplemente se bajo del carro y camino hacia el centro comercial ignorándome como si ni siquiera me hubiera visto ni escuchado.
"Ese tipo es un Pendejo" pensé, a la vez que estaba a punto de explotar de coraje. Fue entonces cuando note que el Jetta tenia un letrero (muy naco por cierto) que decía "ME VENDEN". Entonces anote el numero de teléfono y busque otro lugar para estacionarme.
Un par de días después, estaba en el trabajo viviendo otro de esos días difíciles, acababa de llamar al 5984-1122 y decirle al tipo que "Era un Pendejo" Entonces recordé al del Jetta Negro.
Saque el papelito de la cartera y vi el teléfono 5942-0740. Me dije:
"Debería llamar a este tipo también".
Después de que sonó varias veces alguien me contesto.
"Bueno" Le dije "Hablo con el Sr. del Jetta Negro que se vende?".
"Si, habla con él". "Podría decirme donde lo puedo ver?". "Si, vivo en la Calle Las Huertas 345, es una casa blanca y el carro esta estacionado enfrente." "Cuál es su nombre?" le pregunte. "Mi nombre es Eduardo Pérez" "A Que hora seria posible pasar a ver el coche señor, Eduardo?".
"Me puede encontrar en las noches"
"Escucha Eduardo, te puedo decir algo?"
"Si"
"Eduardo, eres un "Pendejo!" y le colgué el teléfono.
Después de varios días de llamar al par de pendejos y colgarles, la cosa ya no era tan divertida como antes y entonces busque una solución.
Llame al Pendejo #1.
Me contesto el grosero, yo le dije "eres un Pendejo" y no colgué.
"Estas ahí?" Pregunto.
Yo le dije "Siiiiiiii......."
El tipo me dijo: "Deje de llamarme"
Yo le dije "Nooooo"
Entonces me pregunto "Cuál es tu nombre desgraciado?"
Yo le dije "Eduardo Pérez"
"Donde vives maldito?"
Le conteste "en la Calle Las Huertas 345, es una casa blanca"
"Voy para allá ahora mismo Eduardo. Será mejor que empieces a rezar imbécil"
"Uf sí!! Que miedo me da, pendejo" Y le colgué.
Al terminar llame al Pendejo #2.
El tipo contesto "Bueno" "Hola, Pendejo"
El tipo me dijo "Si te llego a encontrar..."
"Tu que, pendejo?"
"Te voy a partir tu madre"
"Bueno, esta es tu gran oportunidad, voy para tu casa imbécil" y colgué.
Finalmente tome el teléfono y llame a la policía. Les dije que estaba en la Calle Las Huertas 345 y que iba a matar a mi novio homosexual tan pronto como llegara a su casa, porque lo había visto con otro.
Luego llame a un noticiero de esos amarillistas para reportar que iba a comenzar una guerra de pandillas homosexuales en la Calle Las Huertas 345. Después, me subí a mi carro y me fui a la Calle Las Huertas 345.
Fue glorioso!!!! Observar a un par de pendejos pateándose enfrente de 6 patrullas y de las cámaras del noticiero que estaban reportando una disputa entre gays.
Fue una de las mejores experiencias de mi vida!!! Así es que no lo olvides, si deseas desquitarte....... A eso de caer y volver a levantarte, de fracasar y volver a comenzar, de seguir un camino y tener que torcerlo, de encontrar el dolor y tener que afrontarlo.
A eso..., no le llames adversidad, llámale Sabiduría.
Recordé que tenia que hacer una llamada telefónica. Encontré el numero y lo marque. "Hola, habla Francisco, podría hablar con Andrea"
Me contesto un malgeniado. "Equivocado" "pendejo" y me colgaron el teléfono. Había sido un día terrible y encima me contesto un grosero. Mire en mi agenda y note que había escrito mal el teléfono de Andrea. Ella era 5984-2211 y yo había anotado 5984-1122. Mientras hablaba con Andrea, observe el numero equivocado que tenia anotado y donde me habían "pendejeado". Al colgar, tome el teléfono, marque el numero equivocado y la misma persona contesto, le dije:
"Eres un Pendejo" y colgué.
Al terminar de decirle eso, escribí junto a su numero telefónico la palabra "PENDEJO" y cerré mi agenda. Cada vez que tenia un día difícil, abría mi agenda, buscaba el teléfono y le llamaba al susodicho. El contestaba y yo le decía "Eres un Pendejo". Esto me hacia sentirme mucho mejor.
Al cabo de unos meses, la compañía de Teléfonos introdujo el Servicio de Identificación de Llamadas, en algunos teléfonos. Esto me limitaba y deje de llamar. Una ocasión tuve un día de esos realmente malos. Agarre el teléfono, marque su numero telefónico y escuche su voz diciendo "Bueno?" . Me cambie de identidad y dije:
"Buenas tardes, le llamo de la Compañía de Teléfonos para saber si ya tiene usted identificador de Llamadas o si quiere contratarlo.
El siempre malgeniado me contesto: "No me interesa" y me colgó de nuevo.
Rápidamente lo llame de nuevo y le dije "Es porque eres un pendejo".
Pero este relato no es sobre un pendejo, sino sobre dos. Y esto cada vez se pone mejor!!
Justo el día de esa ultima llamada, estaba en un centro comercial esperando a que una señora de edad dejara libre el único sitio para estacionarme. El lugar estaba repleto. La viejita se tomaba todo el tiempo del mundo. Yo estaba desesperado pero me controlaba, por respeto a la edad y porque sabia que no había un solo lugar disponible. La anciana comenzó a retroceder muy lentamente.
Yo esperaba con las luces intermitentes prendidas, incluso retrocedí mi carro un poco para darle a la viejita todo el espacio que necesitaba y por fin estacionarme. Cuando de repente, apareció un Jetta Negro en sentido contrario y simplemente Se estaciono en el lugar que había dejado la viejita.
Comencé a tocar el claxon como desesperado y a gritar: "No puede hacer eso, que le pasa, Yo estaba aquí primero!". El tipo del Jetta simplemente se bajo del carro y camino hacia el centro comercial ignorándome como si ni siquiera me hubiera visto ni escuchado.
"Ese tipo es un Pendejo" pensé, a la vez que estaba a punto de explotar de coraje. Fue entonces cuando note que el Jetta tenia un letrero (muy naco por cierto) que decía "ME VENDEN". Entonces anote el numero de teléfono y busque otro lugar para estacionarme.
Un par de días después, estaba en el trabajo viviendo otro de esos días difíciles, acababa de llamar al 5984-1122 y decirle al tipo que "Era un Pendejo" Entonces recordé al del Jetta Negro.
Saque el papelito de la cartera y vi el teléfono 5942-0740. Me dije:
"Debería llamar a este tipo también".
Después de que sonó varias veces alguien me contesto.
"Bueno" Le dije "Hablo con el Sr. del Jetta Negro que se vende?".
"Si, habla con él". "Podría decirme donde lo puedo ver?". "Si, vivo en la Calle Las Huertas 345, es una casa blanca y el carro esta estacionado enfrente." "Cuál es su nombre?" le pregunte. "Mi nombre es Eduardo Pérez" "A Que hora seria posible pasar a ver el coche señor, Eduardo?".
"Me puede encontrar en las noches"
"Escucha Eduardo, te puedo decir algo?"
"Si"
"Eduardo, eres un "Pendejo!" y le colgué el teléfono.
Después de varios días de llamar al par de pendejos y colgarles, la cosa ya no era tan divertida como antes y entonces busque una solución.
Llame al Pendejo #1.
Me contesto el grosero, yo le dije "eres un Pendejo" y no colgué.
"Estas ahí?" Pregunto.
Yo le dije "Siiiiiiii......."
El tipo me dijo: "Deje de llamarme"
Yo le dije "Nooooo"
Entonces me pregunto "Cuál es tu nombre desgraciado?"
Yo le dije "Eduardo Pérez"
"Donde vives maldito?"
Le conteste "en la Calle Las Huertas 345, es una casa blanca"
"Voy para allá ahora mismo Eduardo. Será mejor que empieces a rezar imbécil"
"Uf sí!! Que miedo me da, pendejo" Y le colgué.
Al terminar llame al Pendejo #2.
El tipo contesto "Bueno" "Hola, Pendejo"
El tipo me dijo "Si te llego a encontrar..."
"Tu que, pendejo?"
"Te voy a partir tu madre"
"Bueno, esta es tu gran oportunidad, voy para tu casa imbécil" y colgué.
Finalmente tome el teléfono y llame a la policía. Les dije que estaba en la Calle Las Huertas 345 y que iba a matar a mi novio homosexual tan pronto como llegara a su casa, porque lo había visto con otro.
Luego llame a un noticiero de esos amarillistas para reportar que iba a comenzar una guerra de pandillas homosexuales en la Calle Las Huertas 345. Después, me subí a mi carro y me fui a la Calle Las Huertas 345.
Fue glorioso!!!! Observar a un par de pendejos pateándose enfrente de 6 patrullas y de las cámaras del noticiero que estaban reportando una disputa entre gays.
Fue una de las mejores experiencias de mi vida!!! Así es que no lo olvides, si deseas desquitarte....... A eso de caer y volver a levantarte, de fracasar y volver a comenzar, de seguir un camino y tener que torcerlo, de encontrar el dolor y tener que afrontarlo.
A eso..., no le llames adversidad, llámale Sabiduría.
Pendejo
LA FÁBULA DEL PENDEJO
En un pueblo, se divertían con el pendejo del pueblo, un infeliz que vivía haciendo pequeños mandados. Diariamente llamaban al pendejo al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: Una de tamaño grande de 40 reales y otra de menor tamaño, pero de 200 reales. Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.
Un día, alguien que observaba, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió: Lo sé, no soy tan pendejo, vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.
Esta historia podría concluir aquí, pero se pueden sacar varias conclusiones:
1ra: Quien parece pendejo, no siempre lo es.
2da: ¿Cuáles eran los verdaderos pendejos?
3ra: Una ambición desmedida puede cortar tu fuente de ingresos.
Pero la conclusión más interesante es:
Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros.
Por tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.
“El verdadero inteligente es el que parece pendejo, delante del pendejo que cree ser inteligente”
En un pueblo, se divertían con el pendejo del pueblo, un infeliz que vivía haciendo pequeños mandados. Diariamente llamaban al pendejo al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: Una de tamaño grande de 40 reales y otra de menor tamaño, pero de 200 reales. Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.
Un día, alguien que observaba, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió: Lo sé, no soy tan pendejo, vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.
Esta historia podría concluir aquí, pero se pueden sacar varias conclusiones:
1ra: Quien parece pendejo, no siempre lo es.
2da: ¿Cuáles eran los verdaderos pendejos?
3ra: Una ambición desmedida puede cortar tu fuente de ingresos.
Pero la conclusión más interesante es:
Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros.
Por tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.
“El verdadero inteligente es el que parece pendejo, delante del pendejo que cree ser inteligente”
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